HISTORIA DEL DISTRITO

En el “pueblo viejo de Huacar” se encuentra rastros de Huacas (piedras grandes), que en el pasado le rendían culto, en la misma forma se ubica el centro de adoración, que a la llegada de los españoles, verificaron de su existencia de las Huacas en donde convergían los naturales de los cuatro puntos cardinales Acush, Maucas, Tupines, Huamish, Rauquines, Atash, Rumas, Angas.

Los españoles en su afán de desterrar la idolatría de los naturales, procedían a la destrucción de estas casas o centros de adoración de culto al sol, a la luna. Para el caso de Huacar, se tiene la presencia de frailes franciscanos y dominicos, fueron los primeros que en el siglo XVI fundaron un conventillo y construyeron la iglesia, en la nueva planicie recomendada por el Visitador Iñigo Ortiz de Zúñiga, que fue inaugurada como “formación de pueblo” bajo la advocación de la Santa Patrona «Virgen Purísima» y del Arcángel «San Miguel de Huacar», el 17 de mayo de 1572; estos santos sirvió para la evangelización y extirpación de las creencias de los principales reinos de los Huacas, siendo mayor el temor y ascendencia de los naturales en San Miguel.  

Como sabemos desde la llegada de los españoles en 1532, se encuentra registrado que en nombre de las Sagradas Escrituras (La Biblia), convertían a los originarios al evangelio, desterrando de nuestros antepasados sus creencias y costumbres de culto a sus dioses naturales (la tierra, el sol, la luna), e imponía una nueva forma de convivencia social y de culto a un solo Dios Jehová, con temor a la madre María y al Niño Jesús.

Con el correr de los años a la palabra Huacas se le habría cambiado la última letra «S» con una «R», resultando la palabra «Huácar».

 

Nombre que alcanza y señala claramente por los vestigios encontrados en los anales de la historia pero que son muy pocos conocidos, este pueblo que fue visto por Hernando Pizarro en 1532, y que testimonia el nombre de Marañón al río que hoy se conoce como el Huertas, y que en esa época también comprendía la hoy provincia de Ambo (afluentes de las quebradas del Chaupiguaranga y el Huariaca). Este peninsular tomó la ruta de camino de los incas que cruzaban los pueblos de los Huacas, Maucas, Acush, Ñauza, Chaulan, Margos y el camino al Huánuco Pampa (Huánuco de Piedra).

Los reinos preincas que se ubican en el distrito de Huacar, son: Rumalguarangas, Atash, Tupines, Rauquines, Acush, Maucas, Quinuash, algunos de ellos están conservados de otros solo hay vestigios y que URGENTEMENTE necesitan ser estudiados y rescatados de la voracidad de los hombres que andan en busca de fortuna fácil con el oficio de «huaquear» destruyendo todo indicio de estudio arqueológico e histórico.

En la visita de Iñigo Ortiz de Zúñiga, en 1562, el visitador español recomienda «formar un grande pueblo» entre la unión de los ríos que hoy conocemos como el Huacarmayo y el Huertas, donde «abunda vegetación y agua», y dice: “que los pueblos de Cochatama, Rumas, Atash”, formarían un “grande pueblo”. Diez años después nacería el «Pueblo San Miguel de Huaca». La visita realizada fue durante el mes de febrero, teniendo el virreinato del Perú como cuarto virrey a Diego López de Zúñiga, a la sazón tío del visitador. 

Es interesante citar también, al Virrey Martin Enríquez de Almanza, quien fue promovido por el rey Felipe II en mayo de 1580, como el sexto virrey del Perú en reemplazo del enérgico y exitoso Francisco Álvarez de Toledo, reconocido como el organizador del virreinato peruano, quien en la Relación de su informe de 1,583, escribe «Pueblo de San Miguel de Guaca», del Repartimiento de los Chupachos (dominio español – Real Audiencia). Otro dato es del año de 1,620, en la nómina de ayllus del Cura Gutiérrez de Castro, que aparece el pueblo de «San Miguel de Huacar», con su cacique Francisco Yacolca, en el dominio español del XII Virrey Francisco Borja y Aragón. 

Desde un inicio supo este pueblo diferenciarse con la presencia de un alcalde para españoles y otro de un alcalde para indios, estos últimos bregaron por su libertad e indepèndencia como los de Huamish que se enfrentaron ante los tribunales de la ciudad de León de Huánuco y en la ciudad de los reyes. 

276 años después llegó el grito de libertad a la par con Angasmarca donde se encuentra otro templo que data del año 1600, Moscatuna, Huamish, Cochatama, estos pueblos fueron los principales socorristas que apoyaron con alimentos y gente para la tropa del Libertador Simón Bolívar, quien descanso por tres día al costado de la iglesia principal.

En la guerra con Chile, también fue este pueblo al igual que Cayna, Ambo y San Rafael, quien más aporto con dinero, alimentos y hombres que acompañaron a sus jefes: Coronel Leoncio Prado y al General Cáceres hasta sucumbir en la batalla de Huamachuco el 10 de julio de 1883.